sábado, 17 de enero de 2015

FALAFEL

Falafel con pan pita, hortalizas frescas y salsa de yogur casera


¡Qué ganas tenía de poner esta receta! :D
Los falafel son una especie de "albóndigas" hechas de garbanzos. Es un plato típico de la India y Oriente Medio y lleva las especias que se gastan habitualmente en esas regiones.

Es un plato muy nutritivo, con mucho sabor. Los falafel se pueden comer tal cual, acompañados de alguna salsa como puede ser la clásica salsa de yogur o el tahine, dentro de un pan pita con hortalizas o acompañando alguna verdura al vapor.

Esta receta es un pelín más elaborada por el trabajo de formar los falafel, pero sigue siendo sencilla. Lleva pocos ingredientes que podéis comprar en cualquier sitio, y con una buena picadora o incluso una thermomix hacéis la masa en un periquete. Los falafel se fríen, aunque también se pueden hacer al horno pero no quedan tan sabrosos. Además absorben poco aceite y si habitualmente no consumís fritos o rebozados, esto de vez en cuando no es malo ;)

Ingredientes para unos 25 falafel aprox.:

400 gr de garbanzos secos puestos en remojo la noche anterior
1 cebolla pequeña pelada
1 diente de ajo grande
1 ramillete de perejil
1 ramillete de cilantro
1/2 cucharadita de comino molido
1/2 cucharadita de jengibre molido
Una pizca de pimentón picante
Una pizca de pimienta molida
Sal
Aceite para freír (nosotros gastamos muy poco así que elegimos el de oliva, pero puede ser el de girasol de toda la vida)


Preparación:

Lavamos los garbanzos que han estado unas 10 horas en remojo y escurrimos bien. En una picadora vamos metiendo los garbanzos y picándolos hasta que quede una masa bastante fina y homogénea. Esto puede llevaros un rato si vuestra picadora es pequeña como la mía. Vais echando la masa de garbanzos en un bol grande donde luego mezclaremos todos los ingredientes. Usamos la misma picadora para la cebolla, el ajo y las hierbas. No pasa nada si se queda algún trozo más grande de cebolla o de las hierbas, mejor así y que no quede demasiado machacado. Lo añadimos al bol de los garbanzos.
Ahora echamos todas las especias y con una cuchara o con las manos mezclamos todos los ingredientes a conciencia.
Dejamos reposar 30 min.
Ahora tenemos que darle forma a los falafel. Cogemos una bolita con la mano, del tamaño de un albaricoque más o menos. Apretamos un poco la masa para que se quede compacta, y vamos aplanando hasta que queden con 1 cm de grosor y redondeamos los bordes para que se nos quede bien redondito. Los vamos dejando en un plato.


Calentamos en una sartén el aceite. No pongáis mucho, solo lo suficiente para que le llegue por la mitad a los falafel, así se hacen mejor. Cuando el aceite esté caliente echamos la primera tanda. Para darle la vuelta ayudaros de un par de espátulas de madera y comprobad primero que ya estén dorados por abajo. Una vez hechos los dejamos en una fuente con papel absorbente.

¡¡Ahora ya solo queda zampar!! Nosotros hoy hemos acompañado los falafel de pan pita, pepino, pimiento rojo y salsa casera de yogur.
Si os sobran algunos, fríos también están muy ricos. Incluso podéis congelar los falafel sin freirlos, a mí me han sobrado bastantes y los he puesto en un tupper separando las capas con papel de horno. Así ya tengo para otro día :)

Espero que os guste y os animéis a hacer este riquísimo plato. ¡Buen provecho!





jueves, 1 de enero de 2015

CURRY DE VERDURAS Y MANGO CON QUINOA

Curry de verduras y mango con quinoa
Empiezo la entrada de hoy deseándoos a todos un muy feliz 2015! Me da que va a ser un año con muchos cambios y de los buenos... :)

La receta que os dejo hoy es, como siempre, sencillita. Pero sabrosa, sabrosa!!
El curry es un condimento que me encanta. No lo uso muy a menudo porque su sabor es fuerte y puede cansar si abusas o por lo menos eso me pasa a mí. Aun así es de mis especias favoritas. Ayer lo probé en una ensalada que pronto os pondré la receta, está de muerte...
La quinoa es un pseudo-cereal que a este plato le va genial, no es pesada y además no tiene apenas hidratos, sino un alto contenido en proteínas y aminoácidos. También se podría hacer con arroz basmati. Pero después de los excesos de las fiestas me he decidido por algo más ligerito jeje
Pero vamos ya con la receta de hoy!!!

Ingredientes para 2 personas:

1 taza de quinoa, lavada y escurrida.
1 patata grande
1 zanahoria grande
1/2 calabacín
1/2 cebolla
1 tomate pelado
1/4 de mango
1 cucharadita de curry
1 pastilla de caldo de verduras
1 vaso de nata vegetal (si lo hacéis vegano) o leche evaporada
   (también podéis hacerlo con crema de coco si os gusta, le da un sabor más intenso al curry)
Agua
Sal
Aceite de oliva
Unas ramitas de cilantro

Pelamos la patata, la zanahoria, el mango y la cebolla y lavamos el calabacín. El tomate es mejor ponerlo sin piel y una forma fácil de pelarlo es ponerlo unos segundos en agua hirviendo. La piel se desprende con facilidad.
Cortamos la patata, el calabacín, la cebolla, el tomate y el mango en dados de más o menos el mismo tamaño. No lo hagáis muy pequeño porque si no la patata se deshará. Cortamos la zanahoria en rodajas finas.
En una olla calentamos un chorrito de aceite. Echamos primero la cebolla y luego añadimos el resto de verduras, moviéndolas sin parar uno o dos minutos para que no se peguen. El mango lo reservamos para más adelante. Ahora echamos agua en la olla, hasta cubrir las verduras, no hace falta poner mucho más. Añadimos la pastilla de caldo, movemos, y dejamos que hierva. Una vez se ponga a hervir, bajamos el fuego de manera que se vaya cociendo todo poco a poco.
Mientras, ponemos a hervir la quinoa en otra olla. Es muy sencillo. Una taza de quinoa, dos de agua. una pizca de sal, se pone a hervir y cuando hierva, bajamos a fuego medio hasta que desaparezca el agua casi por completo. Luego lo apartamos de fuego, lo tapamos y dejamos que absorba el resto del agua. Listo!

Volvemos a la verduras. Cuando quede tan solo un dedo de caldo, añadimos el mango y movemos. También añadimos la nata, crema de coco o la leche evaporada y el curry, pero aseguraos antes de que la patata esté hecha. Si no, añadís un poco más de agua y esperáis. Movemos todo bien y a fuego lento vamos dejando que espese. Id probando para corregir el punto de sal.

Y ya solo queda emplatar! Ponemos la quinoa por un lado y el curry por otro, y espolvoreamos con un poco de cilantro picado.

Yo solo os digo que mientras me lo estaba comiendo, alguien estaba montando una pequeña fiesta dentro de mi barriga. Creo que a nuestro bebé le gusta el curry tanto como a mí!! :D

El curry es una mezcla de especias que puede variar,
pero su base siempre se compone la cúrcuma,
el comino, el cilantro y la alholva.

La quinoa, un superalimento lleno de proteínas y aminoácidos.






domingo, 28 de diciembre de 2014

ZANAHORIAS PICANTES CON ENSALADA VERDE

zanahorias picantes con ensalada verde

Bueeeno! Hace como un siglo que no publico nada, y hoy encima es una de las recetas más simplonas que he podido preparar, pero me ha gustado tanto que quería compartirlo. Pero antes una pequeña explicación de mi ausencia.
No ha sido pereza ni falta de tiempo (aunque de eso siempre voy escasa). Ha sido un pequeño problemilla de náuseas que me han durado 3 largos meses y parece, al fin, remitir. Sí, estoy embarazada y mi alimentación estas últimas semanas ha sido un caos. O no tenía nada de hambre, o devoraba lo que me encontraba en la nevera. No tenía muchas ganas de cocinar porque los olores no me sentaban del todo bien y encima solo me apetecía pan, pasta, más pan...
Pero por suerte he salido del primer trimestre y voy recuperando mis ganas de prepararme platos más saludables y verdes (sobre todo después de fiestas, buagh!!)

Hoy he comido sola así que no me he querido complicar. Me encanta lo picante, y desde que estoy embarazada me apetece más que nunca aunque no se debe abusar... Yo intento controlarme jejeje.
Las zanahorias son buenísimas y me encantan al horno. Para compensar el picante las he acompañado de una ensalada muy fresca y simple con una salsa de aguacate y pepino muy fácil de hacer.
Aquí la receta!

Ingredientes para 2 personas:
6 zanahorias grandes
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Una pizca de cayena molida
Ajo en polvo
Pimentón picante
(Las cantidades de las especias ponedlas al gusto, a mí me gusta bien especiado jeje)

Hojas verdes variadas

Para la salsa:
1/2 aguacate
Un cuarto de un pepino pequeño, pelado
Un par de rodajas de cebolla francesa
Media lima exprimida
Media cucharadita de miel
Una cucharadita de aceite de oliva
Sal
Eneldo (opcional)
Un poco de agua

Preparación:
Precalentamos el horno a 220º
Pelamos las zanahorias y quitamos los bordes. Las cortamos por la mitad y luego en cuartos a lo largo, para que se queden unos palitos largos. En una fuente pequeña de horno las mezclamos bien con el aceite y todas las especias.
Horneamos una media hora o hasta que veáis que los bordes se estén tostando,

Para la salsa de la ensalada es tan sencillo como batirlo todo junto, Poned muy poca agua, es para que no se quede tan espesa. Echamos por encima de las hojas verdes y listo.

Fácil, ¿¿verdad??
Está muy bueno, yo lo he comido hoy como plato único pero casi que sirve más como guarnición. Sólo tenéis que ajustar las cantidades.

Siempre prometo una receta dulce pero entre las náuseas y que el dulce no me apetece nada ahora mismo, no estoy muy inspirada. Pero tengo un bizcocho en mente que no es nada empalagoso y que seguramente haga esta semana... a ver si es verdad :D

Un saludo!!






domingo, 16 de noviembre de 2014

SOPA DE PEPINO FRÍA


sopa de pepino fría con aguacate

Hace un montón que no publico nada, pero apenas he tenido tiempo y he cocinado más bien poco. Ultimamente, a pesar de estar más hambrienta de lo normal, no me he explayado mucho en la cocina por muchos motivos pero quería enseñaros una receta a la que estoy recurriendo día sí, día no para las cenas. Es un plato frío y aunque ya no haga calor creo que para una cena ligera es ideal, sobre todo si tienes poco tiempo, no quieres hincharte o te apetece algo sano que no sea el típico hervido o la ensalada. A mí me va ideal porque no me lleno antes de acostarme, que con el sueño que traigo ahora caigo al poco rato de cenar :)

INGREDIENTES (2 personas)

3-4 pepinos grandes
2 quesos burgos (de los pequeños, podéis elegir los 0% grasa para hacerlo más light)
Un chorrito de aceite
Un chorrito de zumo de limón
Sal y pimienta al gusto
OPCIONAL: Podéis añadirle medio aguacate por persona, la textura se queda más cremosa.

PREPARCIÓN:
Pelamos y cortamos los pepinos en trozos. Da igual que sean irregulares porque lo vamos a batir todo. Yo lo hago en la batidora americana, pero con batidora normal y corriente también se hace bien.
Batimos junto al queso, aceite, limón y sal. Procurad que no queden grumos y se quede una crema homogénea.

Para acompañar podemos poner lo que más nos guste:
Croutones de pan tostado
Hortalizas picadas, etc

Yo le suelo poner un poco de aguacate en láminas, pimiento rojo y apio picado, brotes de alfalfa y eneldo.

¡Cuanto más fría la sopa, más rica!

Espero que os guste y también espero poder publicar de nuevo más a menudo, seguro que dentro de poco sacaré más fuerzas para volver a crear un poco más en la cocina. :)

jueves, 23 de octubre de 2014

PURÉ DE CALABAZA Y TOMATE CON PASTA

puré de calabaza y tomate con pasta


Parece que el frío no quiere llegar pero ya empiezan a apetecer los platos de cuchara. Los purés de verdura son un clásico, fáciles de hacer y hay tantísimas mezclas posibles... Nunca salen dos iguales :)

Este puré lo he hecho hoy en casa y a la pequeña le ha encantado. Bueno, a la pequeña y a la grande porque me ha faltado lamer el plato!

Ingredientes para 3-4 raciones:
1kg de calabaza
2 zanahorias
1 boniato pequeño
Media lata de tomate natural troceado (podéis poner tomates naturales pelados pero yo aquí no encuentro ningunos que tengan sabor)
Un chorrito de aceite de oliva
Sal
3 puñados de macarrones al ferretto (u otra variedad que os guste, ésta la encontré en Lidl)
Albahaca picada


Preparación:

Pelamos la verdura y la ponemos en una olla a hervir. Yo suelo congelar caldo de otros purés o sopas de verduras que hago y lo gasto para darle más sabor, También podéis ponerle una pastilla de caldo de verdura, aunque realmente no hace falta. Con el chorrito de aceite y un poco de sal va bien.

Ponemos a hervir agua y cocemos la pasta según indica en el envase. Cuando esté, escurrimos y reservamos.

Dejamos que toda la verdura hierva hasta que esté hecha. Colamos todo y añadimos la media lata de tomate o el tomate troceado natural. Ahora pasamos por la batidora y dependiendo de cómo nos guste la textura añadimos más o menos caldo. A mí me gusta un poco más líquido, por ejemplo. Añadimos sal al gusto,

¡Emplatamos! Ponemos el puré en el plato y la pasta encima, espolvoreamos la albahaca picada y listo.

Facilísimo, ¿verdad? Y os aseguro que está realmente bueno. ¡Buen provecho!

Maccheroni al ferretto


miércoles, 15 de octubre de 2014

VEGGIE MAKI


Maki vegetariano


Si tuviese que deciros cuál es mi comida favorita probablemente os diría que es el sushi. Me encanta el sabor del arroz marinado, sobretodo con el alga nori. Es una combinación de sabores deliciosa.

Se le llama Maki (rollo en japonés) al sushi que va enrollado en el alga nori y cortado en piezas. Se suele presentar de 6 en 6 ó de 8 en 8.

La preparación tradicional del sushi es, a mi parecer, casi como un ritual. Los japoneses son extremadamente disciplinados y eso también se ve a la hora de cocinar. Yo intento ser organizada pero al final la cocina siempre parece un campo de batalla. Os dejo una manera simplificada de prepararlo. Veréis que es más sencillo de lo que pensáis.


Ingredientes para 2 rollos (12 piezas de maki):

150 gr. de arroz blanco de grano corto. No es necesario que compréis el arroz de sushi, con el arroz convencional también se queda bien y es mucho más barato.
Un trozo de alga kombu (opcional) Aporta nutrientes y un poco de sabor al arroz
2 cucharadas de vinagre de arroz
Una cucharadita no muy colmada de azúcar
Media cucharadita de sal
2 láminas de alga nori
Pepino cortado en tiras largas y finas (no uséis el centro, contiene demasiado líquido)
1/2 Aguacate cortado en tiras largas
Zanahoria cortada en tiras y hervida o hecha al vapor
Un puñado de hojas frescas de espinaca
Un huevo (escoge la variedad ecológica si tienes opción)
Salsa de soja
Wasabi
Esterilla para enrollar el sushi

PREPARACIÓN

El arroz:
Para hacer un buen maki, el arroz se debe quedar pegajoso pero no pasado. ¿Cómo conseguimos eso? Lavándolo antes de cocerlo. Esto es muy importante y hay que hacerlo siempre aunque nos lleve un poco de tiempo porque si no, no nos quedará bien. Ponemos el arroz en un colador encima de un cuenco. Bajo el grifo abierto y con agua fría vamos lavando el arroz con las manos, frotando suavemente los granos y moviéndolo constantemente. Veremos que el agua del cuenco se queda blanca. Hay que lavarlo hasta que el agua salga más o menos clara.

Ahora lo ponemos a hervir. En una olla echamos el arroz y el trozo de alga kombu, si la tenemos. Ponemos el doble de cantidad de agua y tapamos. Cuando comience a hervir, bajamos el fuego al mínimo y dejamos unos 10 min o hasta que no quede agua. Cuando haya absorbido todo el agua, lo quitamos del fuego y tapamos la olla con un trapo.

Aliñar el arroz:
Lo ideal es hacerlo en un plato de madera pero no tengo (todavía jaja) así que lo hago en un plato grande normal. Extendemos el arroz por todo el plato.
Mezclamos el vinagre, el azúcar y la sal y vamos echándolo por encima del arroz mientras lo abanicamos con lo que mejor os vaya. Así se va enfriando. Con una cuchara de madera movemos suavemente todo el arroz para que se quede bien aliñado. Comprobamos que se haya enfriado bien antes de montar los maki.

Tamago:
Así es como se le conoce a la tortilla dulce. Yo no sé hacerla tan profesional como los japoneses pero tampoco es muy importante que quede perfecta de forma si luego va en el rollo.
Batimos el huevo y añadimos una pizca de sal y algo más de azúcar. En una sartén antiadherente hacemos la tortilla lo más fina posible y cuando ya se esté cuajando por un lado la vamos doblando sobre sí misma varias veces hasta obtener como un crepe enrollado aplastado (espero explicarme jeje)
Dejamos enfriar y partimos en dos a lo largo (se quedan dos tiras largas)

Montar el maki:
¡Empieza lo divertido! Ponemos el alga nori encima de la esterilla, con el lado brillante hacia abajo (será la parte exterior). Ahora cogemos la mitad del arroz y lo repartimos sobre el alga. Lo ideal sería dejar una línea de unos dos dedos de ancha por arriba sin cubrir. No pongáis mucho pegote, repartidlo bien por todo el nori, no hace falta que quede muy uniforme. Ahora rellenamos con las verduras y la tortilla. Ponemos los ingredientes a lo largo del alga en la parte de abajo del nori, dejando un par de dedos de separación del borde de abajo.
Y ahora viene lo más complicado: enrollar!! Con la ayuda de la esterilla vamos enrollando poco a poco el alga desde abajo hacia arriba y presionando a la vez para que se quede compacto.
Os recomiendo que os pongáis algún vídeo de Youtube para ver bien cómo se hace, no se me ha ocurrido hacer fotos mientras lo hacía, lo siento :(

Cortamos el maki por la mitad, y cada mitad en 3 trozos. Yo suelo quitar los bordes porque no se quedan muy bonitos (me los como mientras lo voy preparando jejeje)


El sushi se suele mojar en salsa de soja mezclada con wasabi al gusto (es una pasta de rábano picante).

Espero que os haya gustado, y como dicen los japoneses, itadakimaaaaasu!!!

Maki con tamago






jueves, 9 de octubre de 2014

MACARRONES DE ESPELTA CON TOMATES SECOS Y ALCACHOFAS


Macarrones de espelta con tomates secos y alcachofas
Hace poco fuimos a comer con unos amigos a un restaurante de Elda, el Pastamanía, donde pedí este plato. Me gustó tantísimo que no tardé en hacerlo en casa. No había probado nunca los tomates secos, tenía mucha curiosidad y la verdad es que le dan al plato un toque especial. Es una receta sencilla, sana y está buenísima.

Ingredientes para 2 personas:

200 gr de macarrones de espelta integral (podéis hacerlo con macarrones integrales de trigo también)
Una lata de corazones de alcachofas
Un buen puñado de tomates secos (puestos en remojo unos 15 min. antes)
Media cebolla
Unas hojas de albahaca fresca picadas
Unos piñones (opcional)
Aceite de oliva
Sal y pimienta



Preparación:

Ponemos a hervir agua en una olla con un poco de sal y aceite si queréis, yo no le suelo poner nada porque la pasta de espelta tiene un sabor propio muy rico. Cuando hierva añadimos la pasta y cocemos según ponga en el envase.

Escurrimos la lata de alcachofas y las lavamos un poco. Las cortamos en cuartos, Picamos la cebolla muy finita y cortamos los tomates para que no se queden trozos tan grandes.

Calentamos unas 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofreímos la cebolla. Cuando esté doradita añadimos los tomates, las alcachofas y los piñones si se los ponéis. 
Mientras, escurrimos la pasta en cuanto esté hecha, la añadimos a la sartén con el resto de los ingredientes y mezclamos bien. Salpimentamos al gusto y espolvoreamos con la albahaca recién picada. 

Se le puede poner un chorrito de aceite de oliva crudo al final una vez servido en el plato o parmesano rallado si os gusta con queso.

¿A que tiene buena pinta? ¡¡Buen provecho!!





miércoles, 8 de octubre de 2014

SPIRULINA

Spirulina en comprimidos


La Spirulina es un microalga que se cultiva en estanques de agua tibia. Existen datos que prueban que los aztecas ya conocían y consumían la spirulina, así como los habitantes de zonas cercanas al lago Chad, que la usaban para hacer galletas o bizcochos. No se empezó a cultivar industrialmente hasta 1962 en el lago Chad y hoy en día su cultivo está extendido mundialmente. En España crece incluso de forma natural en varios lagos y se piensa que es traída por los flamencos desde áfrica ya que la spirulina no es originaria de aquí.

Debido a sus poderosas propiedades se incluye dentro de un grupo al que llaman "superalimentos" junto a la clorela, la maca, las bayas goyi, el polen de abejas, la quinoa, etc.

La manera más habitual de tomarla es en comprimidos o cápsulas que podéis comprar en farmacia y herboristerías.


Las propiedades de la spirulina son muchas:


-Es la fuente más natural que existe de vitamina B12 (muy necesitada por los vegetarianos y veganos)


-Tiene propiedades antidepresivas por contener triptófano.


- Estimula el sistema imunológico por su alto contenido en antioxidantes. Si sufres de enfermedades como crohn, colitis ulcerosa, cándida, se ha demostrado que la spirulina aumenta y favorece la flora intestinal que ayuda a combatir las levaduras que complican estas enfermedades.


- Estabiliza la tensión arterial.

-Combate la rinitis alérgica.

-Ayuda a reducir el colesterol, junto a una rutina de ejercicio moderado y con la alimentación adecuada.


-Administrado junto a selenio, la spirulina se usa como tratamiento anticancerígeno.


-Tiene un elevado contenido en proteínas puras. Y esto es un dato muy interesante para vegetarianos y veganos. La proteína que podemos obtener de los frutos secos o legumbres no tiene la misma disponibilidad que un trozo de carne, un huevo o la leche. Pero la proteína que obtenemos de la spirulina no solo tiene una alta disponibilidad, si no que la cantidad es mucho mayor que, por ejemplo, un filete de ternera cocinado (57% de la spirulina contra el 22% de la ternera) Lo más importante de estas proteínas es su composición de aminoácidos. Contiene todos los esenciales con una disponibilidad muy alta. Por ello es usada muchas veces por deportistas para el desarrollo muscular. 


Consejo! Si nunca has tomado Spirulina, empieza tomando la dosis mínima y observa cómo te sienta; podrás ir aumentando la dosis poco a poco.

Espero que os haya parecido interesante.




Spirulina


viernes, 3 de octubre de 2014

SMOOTHIE VERDELICIOSO



    Este es, sin duda alguna, mi licuado/batido favorito de todos los tiempos y de hecho lo tomo casi a diario. Normalmente es mi desayuno pero también me viene bien como cena en días que tengo pocas ganas de cocinar o no tengo tiempo, o después del deporte.

Si todavía no tenéis una licuadora os animo a que os hagáis con una. Los beneficios de tomar licuados son muchos y encima están buenísimos. Al tomar la fruta y verdura licuada conseguimos que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de manera inmediata. La asimilación de las vitaminas, minerales, etc es más eficaz y al tomarlo recién preparado apenas se pierde nada de su valor nutricional.

Para preparar los licuados conviene siempre gastar o bien manzanas golden, piña o pepino. Contienen mucha agua por lo que son idóneos como base. Luego ya podemos añadir lo que se nos ocurra: zanahoria, limón, espinacas, apio, calabacín, remolacha cruda, col rizada, jengibre... He probado de todo y siempre salen muy buenos.


Ingredientes para medio litro aprox.

2 manzanas golden medianas
Una rodaja de unos 2 cm de piña pelada y sin el centro
Un trozo de unos 4 cm de pepino (si es ecológico no hace falta pelarlo)
Media lima pelada o una rodaja fina de limón sin pelar
Un tallo de apio
Un puñado de hojas de espinaca
Un cuarto de aguacate
Un puñadito de brotes de alfalfa (opcional)

Preparación:

Licuamos todo menos el aguacate. Conviene meter todo lo que podamos a presión en la licuadora antes de encenderla, sobre todo la espinaca para que se triture bien.
Ahora, en la batidora americana o bien con una batidora normal, batimos todo el zumo con el cuarto de aguacate hasta que se quede cremoso.

Podemos añadir un par de cubitos de hielo al servirlo.


Este me gusta especialmente porque más que un licuado es un batido, por el aguacate. El aguacate no se puede licuar, al igual que el plátano o las fresas (al ser tan blanditos se pierde todo en la licuadora).
Se queda muy cremoso, dulce y refrescante gracias a la lima.

Lo bueno de esto es que podéis ser creativos y probar siempre combinaciones nuevas. ¿Os animáis?




martes, 30 de septiembre de 2014

LASAÑA CRUDIVEGANA


LASAÑA CRUDIVEGANA



Llevo viendo este plato desde hace ya un tiempo en varios blogs veganos y finalmente he decidido hacer mi propia versión. ¡¡Y tengo que decir que está espectacular!! Es una receta divertida de hacer, fácil, rápida, económica y saludable.

Ingredientes (para 1 porción generosa)

-Para las láminas de "pasta":
medio calabacín cortado en láminas muy finas. Yo he gastado unas 10 láminas

-Para la salsa de tomate:
Un puñado de tomates secos
Un tomate natural
Unas hojas de albahaca fresca
Un trocito pequeño de ajo
Sal

-Para la salsa verde:
Medio aguacate
Un trocito de cebolla
Hojas de albahaca fresca
Unos 10 pistachos (opcional)
Sal y pimienta

-Para la "bechamel":
Un trozo de unos 4 cm de calabacín pelado
2 cucharaditas de tahin (pasta de sésamo)
Sal


Preparación:

Las salsas se preparan en un periquete. Es simplemente picar todos los ingredientes juntos hasta que todos los ingredientes queden bien mezclados. Para la salsa de tomate aconsejo quitarle las semillas y el agua al tomate para que quede más consistente.

Ahora viene lo divertido: ¡montar la lasaña! Ponemos en el plato en el que la vamos a servir 3 láminas del calabacín de manera que se quede un cuadrado. Ahora ponemos una tercera parte de la salsa de tomate y la repartimos bien. Hacemos lo mismo con la salsa verde. Ponemos la segunda capa de calabacín, con 2 láminas es suficiente. Ponemos una capa de tomate y otra de "bechamel" (gastamos la mitad de lo que hemos preparado). De nuevo ponemos una capa de calabacín y repetimos la capa de tomate y la salsa verde. Ahora ya ponemos el resto del calabacín y cubrimos con la "bechamel" que nos queda. Decoramos con unas hojitas de albahaca... ¡y listo!

La verdad es que el trozo que me he comido me ha hinchado bastante... pero no me he dejado nada, ¡estaba delicioso!

Espero que os guste tanto como a mí :) ¡¡Buen provecho!!