domingo, 28 de febrero de 2016

HAMBURGUESITAS DE SOJA Y AVENA

Hamburguesitas de soja y avena

Y después de que mucha gente me preguntara, por fin subo la receta de estas deliciosas hamburguesitas veganas! Jugosas y sabrosas... están tremendas! Las he hecho ya varias veces para invitados o para llevar a algún almuerzo y siempre han gustado mucho. No son nada complicadas de preparar y los ingredientes son económicos y fáciles de encontrar en el supermercado, menos la soja texturizada que la compro en www.biosano.es.

Esta receta también vale para hacer albóndigas simplemente cambiando la forma, y se pueden hacer en salsa ya que no se deshacen. Además podéis añadir otras especias que os gusten, en la cocina ya sabéis que lo divertido es experimentar! Esta versión de las hamburguesitas va frita en aceite de oliva, pero se pueden hornear también para que sean más saludables. Nosotros no solemos comer fritos ni rebozados así que una vez a las mil tampoco es tan grave ;)

Con pan, con ensalada, con salsas o tal cual, están ricas de todas las maneras. Es fácil sustituir la carne, hay muchísimas opciones y si las hacemos en casa pues todavía mejor. Os animo a que las probéis, de verdad que os van a gustar!

  • Cantidad: 12 hamburguesitas de tamaño pequeño (o 6 grandes)
  • Tiempo de preparación: 30 minutos aprox.
  • Medidas: usé un vaso de agua normal, de unos 200 ml de capacidad.


Ingredientes:
-1 y 1/2 vaso de soja texturizada fina
-1 vaso de copos de avena gruesos
-1 y 1/2 vaso de caldo de verduras
-1/2 cucharadita de cebolla en polvo
-1/2 cucharadita de ajo en polvo
-1/2 cucharadita de orégano
-1/4 cucharadita de pimentón dulce
-Una pizca de comino molido
-Sal y pimienta al gusto
-Harina de arroz para rebozar (puede ser harina de trigo integral o de garbanzos)
-Aceite para freír (yo usé aceite de oliva virgen)

Preparación:
En un bol mezclamos la soja texturizada, los copos de avena y todas las especias. Movemos bien. Añadimos el caldo caliente y vamos mezclando con una cuchara durante unos minutos para que tanto la soja como la avena absorban el líquido. Probamos para rectificar la sal y dejamos reposar 10 minutos.
Calentamos aceite en una sartén. El aceite no tiene que cubrir las hamburguesitas así que con un dedo es suficiente.
Una vez haya reposado la mezcla, volvemos a mover la masa y ahora empezamos a formar las hamburguesitas cogiendo un poco de masa y dándoles forma con las manos. El tamaño de las que hice yo son un poco más pequeñas que la palma de la mano. Las pasamos por harina y las ponemos en la sartén con el aceite bien caliente.
Freímos por ambos lados hasta que que estén doraditas y las pasamos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Servimos con pan de hamburguesa, lechuga, tomate o lo que más nos guste.
Frías también están de lujo así que si sobran las podéis guardar en la nevera, aguantan un par de días sin problemas.

Os aseguro que os van a gustar, ya me lo contaréis en los comentarios! Feliz día!



miércoles, 24 de febrero de 2016

PINK SMOOTHIEBOWL (batido en bol)


Smoothiebowl
Los batidos son una opción muy saludable a la hora de desayunar. Son rápidos de preparar y hay tantísimas variaciones... No sabría decir cuál es mi favorito! Si le echamos un poco de imaginación podemos crear ricas combinaciones e ir probando con diferentes ingredientes. Y no solo para el desayuno, también entre horas, para merendar, después del deporte... o incluso de postre :)

Van genial en los días que vamos con un poco de prisa y no nos podemos parar mucho para desayunar. Aunque os aconsejo que siempre que podáis os toméis vuestro ratito por la mañana para sentaros con tranquilidad y desayunar en calma, es la primera comida del día y a parte de llenarnos de energía con alimentos saludables y vivos parece que la mañana se nos hace menos cuesta arriba si comenzamos el día con tranquilidad, aunque eso implique levantarnos un poquito antes (ya sé que es fácil decirlo, pero probadlo durante unas semanas a ver qué tal os sienta)

Yo soy de las personas a las que no les gusta nada comer con prisas, de pie, de mala manera que digo yo. Me gusta tomarme mi tiempo para preparar mi plato, comérmelo y disfrutarlo con calma, porque si no parece que mi cuerpo no se entera de que está recibiendo alimento y enseguida vuelvo a tener hambre... Así que los batidos en bol son una opción perfecta. Es otra manera de tomarlo, con cuchara y añadiendo más ingredientes por encima para hacerlo un desayuno completo.

Hoy os dejo un Smoothiebowl muy sencillo. Como siempre podéis variar los ingredientes a vuestro gusto, yo os doy la idea y a partir de ahí inventáis como más os apetezca!


  • Cantidad para 1 persona
  • Tiempo de preparación: 5 minutos
  • Necesitas 1 batidora


Ingredientes para el smoothie:
1 plátano
1 puñado pequeño de frambuesas congeladas (o frescas, pero las congeladas le dan un toque más cremoso)
1 vaso de leche vegetal (yo usé coco con arroz, pero puedes usar de avena, almendra...)

Topping:
Frambuesas congeladas
Coco deshidratado
Semillas de chia
Copos de avena
Cerezas deshidratadas
Mezcla de semillas molidas "Despertar de buda" de Iswari

Preparación:
Simplemente batir todos los ingredientes del smoothie en la batidora. Si vemos que se nos queda muy espeso podemos añadir más leche o agua pero conviene que no esté muy líquido para poder comerlo bien con la cuchara y que aguante el topping. Cubrimos con los ingredientes que hemos elegido y a desayunar!!

En breve os pondré alguna receta más de otro smoothiebowl que me gusta mucho preparar... verde, verde!!


viernes, 19 de febrero de 2016

TARTA DE COCO Y FRAMBUESA CRUDIVEGANA

Tarta de coco y frambuesa

Tenía muchas ganas de hacer un postre en condiciones y de este estilo pero nunca me atrevía porque la picadora que tenía antes era más bien malilla y yo soy de las que cuando algo me sale mal en la cocina puedo enfadarme mucho, mucho. Pero desde que compré un procesador de alimentos sabía que tarde o temprano llegaría el momento de hacer dulces. Empecé con las barritas energéticas y salieron muy bien pero quería hacer un postre. Un postre de verdad. UNA TARTA.

Y ayer dije "ahora es tu momento!". Tuve un ratito libre por la tarde y lo aproveché para ponerme manos a la obra. Lo bueno de esta tarta es que al ser crudivegana no necesita tiempo de cocción y se prepara todo en un momentito.

Sabéis lo mejor? No lleva leche, no lleva harinas... y no lleva ni un gramo de azúcar! Como edulcorante he usado melaza de arroz que es una de las opciones más saludables para endulzar nuestros postres. Ya sabéis que el azúcar, y más el refinado, nos crea subidas de glucosa que luego nos hacen "necesitar" más azúcar llevándonos a un círculo vicioso y poco saludable.

Esta tarta se conserva en el congelador y debemos dejarla un ratito fuera para que se ablande un poco. Las cantidades que pongo son para un molde pequeño. Otra opción es que hagáis vasitos poniendo una base en el fondo del vaso y luego la crema de frambuesa por encima y los conserváis en la nevera. Para una cena o fiesta queda muy bien! Y no me enrollo más, os dejo ya con la receta!


  • Para un molde pequeño (unos 30 cm diámetro)
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Refrigeración: 2 horas
  • Crudivegano
  • Sin azúcares añadidos
  • Sin gluten 
  • Necesitas picadora o procesador de alimentos



Ingredientes para la base:

-1 taza de coco rallado
-2/3 taza de dátiles deshuesados
-1/2 taza de almendras molidas
-1 pizca de sal
-Un poco de leche de coco para ligar la masa

Ingredientes para la crema de frambuesa:
-1 taza de anacardos crudos puestos en remojo al menos 3 horas antes
-1 taza y 1/2 de frambuesas congeladas
-2 cucharadas de melaza de arroz
-1/2 taza leche de coco

Preparación:

Para la base ponemos todos los ingredientes, menos la leche de coco, en el procesador o picadora y vamos añadiendo poco a poco leche de coco hasta que veamos que la masa se queda pegajosa. Podemos añadir también un poco de melaza de arroz si queremos, para que se quede más pegajosa y dulce todavía, pero para mi gusto no le hace falta. Vertemos la mezcla en la base en la que habremos puesto papel de horno para que no se pegue y con una cuchara vamos aplastando hasta que se quede todo liso y uniforme.


Para la crema metemos primero los anacardos y la leche de coco el procesador o picadora y picamos hasta que se quede una crema espesa. Añadimos el resto de los ingredientes y picamos de nuevo hasta que esté todo bien integrado. Vertemos sobre la masa y alisamos la superficie con la ayuda de una lengua pastelera o cuchara.

Congelamos durante unas dos horas. Antes de consumir la tarta la sacamos al menos media hora antes del congelador.

Verdad que es sencilla la receta? Pues os digo que está deliciosa! Y aunque ahora haga frío y sea una tarta "mediohelada" sienta de maravilla porque no se hace pesada en absoluto.

Espero que os guste!



miércoles, 17 de febrero de 2016

8 BENEFICIOS DE LAS ALCACHOFAS Y CÓMO COCINARLAS

Alcachofa (Cynara cardunculus var. scolymus)
Estamos en plena temporada de esta maravillosa verdura. He de admitir que las alcachofas no entraban muy a menudo en mi menú pero más que nada era porque no sabía muy bien cómo cocinarlas. Ahora que he probado varias recetas son indispensables en mi casa cuando están en temporada, nos encantan!

A parte de estar muy ricas, las alcachofas tienen muchas propiedades muy saludables por las que deberíamos incluirlas en nuestra alimentación.
Sus principales beneficios son los siguientes:

  1. Hepatoprotectoras: Estas verduras protegen nuestro hígado, regeneran sus células y son una gran ayuda si hemos padecido alguna enfermedad hepática. 
  2. Digestivas: las alcachofas facilitan la digestión de grasas y alimentos pesados gracias a que favorecen el flujo de la bilis, evitando molestias como la distensión, acidez estomacal, ardores, etc.
  3. Diuréticas: nos ayudan a eliminar toxinas de nuestro organismo y ayuda a prevenir la retención de líquidos. Esto también favorece a las personas que tengan problemas con la tensión alta.
  4. Reguladoras intestinales: ayudan contra el estreñimiento y la diarrea regulando las digestiones y los movimientos intestinales.
  5. Saciantes: Su alto contenido en fibras vegetales nos mantendrá sin hambre durante más tiempo, ideal para las personas que quieren controlar su peso.
  6. Colesterol: nos ayuda a reducir los triglicéridos en sangre por lo que son beneficiosas para personas que padecen de colesterol alto, obesidad, diabetes...
  7. Diabetes: la alcachofa contiene inulina que ayuda a bajar el índice glucémico de los alimentos con los que la ingerimos, por lo que evitamos las subidas de azúcar. 
  8. Vitaminas y minerales: tienen un alto contenido en magnesio y vitamina B3 (esencial para cuidar nuestro sistema nervioso), además de contener hierro, ácido fólico, potasio, vitamina A...

Como veis son todo ventajas! Y no solo eso, además están muy ricas. Hay muchísimas maneras de cocinarlas. Yo aún no he subido ninguna receta pero me gustaría compartir en el blog alguna antes de que se acabe la temporada. 
Ahora os dejo unos consejos para la hora de cocinarlas:

alcachofas al horno
  • Tenemos que tener en cuenta que las alcachofas se oxidan con facilidad. Al cortarlas conviene rociarlas con un poquito de zumo de limón para evitar que se pongan negras. También debemos saber que al manipularlas muy seguramente se nos pongan las uñas o os dedos algo negros, pero este colorante se va enseguida con agua caliente.
  • Para limpiarlas lo mejor es quitarles las hojas de fuera y el tallo y dejarlas una media hora en un recipiente con agua y sal para eliminar cualquier suciedad que pueda quedar.
  • En casa como más nos gustan son al horno. Una vez limpias las cortamos en cuartos y las ponemos en una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva y las horneamos unos 20-25 minutos. Están deliciosas con un poco de sal gorda y unas gotas de limón.
  • También se pueden hornear enteras con más verduras, partidas por la mitad en salsa bechamel...
  • Otra opción es hacerlas al vapor o hervidas partidas por la mitad o cuartos durante 15 minutos o hasta que estén tiernas y luego saltearlas con un poco de ajo picado y aceite de oliva, agregarlas a una tortilla o en ensaladas también quedan espectaculares.

Me gustaría saber cómo las preparáis en vuestra casa, a ver si me dais ideas y subo alguna receta vuestra :) 





[fuente datos nutrición: botanical-online]

TRIÁNGULOS DE POLENTA AL HORNO


Polenta al horno con verduras salteadas


Cuando tomé la decisión de vivir una vida vegana debo admitir que al principio me dio un poco de miedo. En primer lugar desconocía muchos alimentos de los que hoy en día incluyo en mi dieta y eso me hacía pensar que comería ensalada y garbanzos el resto de mi vida (clásico error de un no-vegano jeje). Pero también me preocupaba el tema social. Cuando di el paso no conocía a nadie que fuese vegano o vegetariano. No tenía con quién hablar de mis temores o dudas y me pasaba el día navegando por internet buscando información, recetas, etc. En casa no me decían nada pero cuando íbamos a casa de amigxs, familiares, etc ya era otro tema. Las preguntas se volvían incómodas, sobre todo cuando ya se hacía evidente que no era mera curiosidad, si no que me estaban juzgando. De repente todo el mundo parecía entender muchísimo de nutrición y salud. Y por supuesto llevar una alimentación vegana era un error (según ellos). Yo había empezado dando el paso hacia el vegetarianismo pero en el fondo sabía que para mí no tenía ningún sentido. Si lo hacía por los animales, la industria lechera y de los huevos era el mismo maltrato hacia ellos, por lo tanto se me acababan las excusas para consumir estos productos.

Al final tuve mis momentos débiles. Caí, en parte por la presión social, en parte por mi propia confusión y mis dudas de que si estaba haciendo las cosas bien (a nivel nutricional y de mi salud). Entonces vi Earthlings. Muchos de vosotros lo habréis visto, o por lo menos habréis oído hablar de este duro pero magnífico documental. Y ahí dije "hasta aquí". Me daba igual el "qué dirán", me daban igual los opinólogos y sus teorías de por qué el humano DEBE comer carne (por favor...) y empecé a sentirme diferente. Al no ser parte de toda esa crueldad, de todo ese sufrimiento me sentí libre, en paz conmigo y mis miedos y dudas desaparecieron. Empecé a cocinar platos nuevos, a probar alimentos que no había probado antes (tofu, algas, tempeh, leches vegetales, cereales como el mijo o el trigo sarraceno...) y me sorprendí a mi misma con lo bien que me lo pasaba inventando, adaptando recetas, haciendo algunas que leía en otros blogs veganos que fui descubriendo y dejé de sentirme sola en toda esta aventura.

A día de hoy sigo aprendiendo y explorando el maravilloso mundo vegano. Un claro ejemplo es la receta que os traigo hoy. Es con algo tan simple como la sémola de maíz o polenta y jamás lo había usado antes en la cocina, ni siquiera me había llamado la atención al ver el paquete en el supermercado. Pero un día vi por ahí una receta con polenta y me llamó la atención el hecho de que se quedara una masa tan compacta. Así que la compré, experimenté... y me encantó!

Lo bueno de la polenta es que tiene un sabor muy suave y se puede cocinar con muchísimas especias, hierbas, verduras... Y también se le puede da la forma que queramos. La receta que vi era de una especie de palitos fritos de polenta con un dip para mojar. Yo he querido darle una forma divertida para que mi hija lo probase sin poner caras raras y ha funcionado bastante bien jejeje. Bueno, no me enrollo más, os dejo la receta!

  • Cantidad: 2-3 raciones
  • Tiempo de preparación: 40 minutos ( más 1 hora de reposo)
  • Sin gluten


Ingredientes:
-150 gr sémola de maíz o polenta
-450 ml caldo de verduras
-Pimienta recién molida
-Una pizca de romero seco
-Una pizca de tomillo
-Una pizca de ajo en polvo

Preparación:
Ponemos en una olla el caldo, la sémola y las especias y llevamos a ebullición moviendo a menudo para que no se pegue. Cuando rompa a hervir bajamos el fuego a media potencia y sin dejar de mover observaremos que va espesando a medida que la sémola absorbe el caldo. Después de unos 5 minutos apartamos del fuego y dejamos la olla tapada unos 10 minutos más.
Cogemos una fuente rectangular o cuadrada (la mía es de unos 32 x 26 cm) y ponemos papel de horno. Con la ayuda de una lengua o espátula de madera repartimos la masa uniformemente en el molde y dejamos reposar una hora aproximadamente.

Precalentamos el horno a 220º.
Con cuidado sacamos la polenta ya compacta del molde con la ayuda del papel de horno. Cortamos en cuadrados y luego cada cuadrado por la mitad para que se queden triangulitos. En la bandeja de horno ponemos papel vegetal y colocamos los triángulos. Horneamos unos 15-20 min o hasta que veamos que se hayan dorado. Y listo!

Hoy hemos acompañado la polenta con unas verduras salteadas, en este caso cebolla morada, calabacín y champiñones, todo laminado y hecho en la sartén con un poquito de AOVE y semillas de cáñamo. Y que no falte la levadura nutricional jeje.

¿Os animáis a probar? Un abrazo muy fuerte, hasta la próxima!

martes, 9 de febrero de 2016

BASE DE PIZZA DE BROCOLI



Me resulta gracioso que mucha gente que desconoce la alimentación vegana da por hecho que vivimos a base de manzanas y lechuga como quien dice. Y por consiguiente suponen que todas las personas veganas son delgadas y están desnutridas. Nada más lejos de la realidad! He conocido veganas y veganos de todas las constituciones posibles, cada cuerpo es un mundo. Y sobre todo... Comemos muuuchas más cosas que solo hojas verdes! Si bien es cierto que el veganismo suele ir de la mano de una alimentación más saludable y consciente, no significa que no nos guste de vez en cuando "guarrear", verdad? Una hamburguesa con sus patatas y su salsa, una tarta de chocolate, una pizza... Hoy en día se puede veganizar cualquier receta! A mí me encanta hacerlo y encuentro divertido inventar y buscar el modo de convertir un plato no vegano en uno sin producto animal.

La pizza le gusta a todo el mundo, o por lo menos a día de hoy aun no he conocido a nadie a quien no le guste! Veganizarla es fácil. Sin queso y con mucha verdura, soja texturizada, queso vegano... hay muchas opciones.

Pero cuando nos estamos cuidando un poquito más solemos descartar la idea de comernos una pizza por la base. Si la pedimos de fuera sabemos que prácticamente siempre será de harina refinada de trigo, el tomate suele ser frito con azúcares, etc. Lo ideal es hacerla en casa, así tenemos la opción de usar otros ingredientes más saludables y hacerla a nuestro gusto.

Hoy os traigo una receta para hacer una base algo diferente. Apenas lleva harina ya que su ingrediente principal es el brócoli. A mi me ha encantado su sabor y textura. Es verdad que no se queda tan firme como una base de pizza convencional, pero no se desmonta ni se desmenuza y aguanta muy bien los ingredientes que le pongamos encima. Además se prepara en un momentito. Y aquí tenéis la receta!


  • Cantidad: 1 base de pizza mediana
  • Tiempo de preparación: 5-10 min
  • Tiempo de cocción: 35 min
  • Necesitas picadora o procesador de alimentos



Ingredientes:

-250gr brócoli
-70 gr harina de avena
-100 ml agua
-1 cucharada aceite de oliva virgen extra
-sal y pimienta
-especias a nuestro gusto (ajo en polvo, orégano, cilantro...)


Preparación:

Precalentamos el horno a 220º.
Lavamos el brócoli y lo cortamos en trozos, no hace falta que sean muy pequeños. Lo metemos en la picadora o procesador de alimentos y picamos hasta que se quede una textura como arena gruesa.
En un bol mezclamos el agua con la harina, el aceite de oliva y las especias que hemos elegido. Yo le puse orégano, sal y pimienta. Una vez mezclado, incorporamos el brócoli y movemos hasta que se quede una mezcla homogénea.
En la bandeja del horno ponemos un papel vegetal o de hornear y vertemos la masa sobre él. Con la ayuda de una espátula o cuchara vamos extendiendo la masa hasta dejarla con un grosor de poco menos de un cm.
Horneamos durante unos 35 minutos en el caso de que los ingredientes que vayamos a ponerle sean sin hornear. Pero si queremos hornearlos, sacaremos la base pasados unos 30 minutos, la cubrimos con los ingredientes que hemos elegido y volvemos a hornear unos 5-7 minutos más.

Yo he cubierto media base con hummus casero, aguacate y rúcula. La otra mitad llevaba tomate natural, cebolla y una salsa de verduritas y levadura nutricional.
Las posibilidades son muchísimas! Podéis ponerle tomate triturado, berenjena cortada muy finita y queso vegano, o salsa pesto con champiñones y cebolla, todo hecho al horno... Eso ya lo dejo en vuestras manos.

Espero como siempre que os guste y si os animáis a probar, decidme en los comentarios si os ha gustado, qué ingredientes le habéis puesto, si tenéis alguna duda...
Un abrazo muy grande y hasta la próxima!



viernes, 5 de febrero de 2016

BARRITAS ENERGÉTICAS (O PARA PICAR ENTRE HORAS)


barritas de frutos secos y dátiles


Hola de nuevo! Cómo lleváis la semana? Ya está aquí el ansiado viernes, menos mal! La verdad es que ahora el tiempo se me pasa volando, entre el trabajo, la casa, las dos niñas... Van pasando las semanas y apenas me doy cuenta. Pero para la cocina siempre saco un ratito. Es mi momento de desconexión, de relax; aunque tenga que cocinar rápido por la falta de tiempo, sigo disfrutándolo. De hecho muchas de las veces que David cocina, acabo quitándole los cuchillos y el delantal para ponerme yo manos a la obra, y no es porque él no sepa cocinar (que sabe y mucho, sus lentejas son sensacionales!). Pero para mí es mi terapia y siempre que puedo me encargo yo.

La receta que os traigo hoy no podría ser más fácil. Hace poco que descubrí las barritas energéticas crudiveganas en una tienda del pueblo. Me llevé un par para probarlas en la merienda y me gustaron bastante, aunque para lo pequeñas que son me parecieron caras. Está claro que al ser bio, el envasado y la producción cuestan su dinero pero cuando vi los ingredientes tuve claro que podría hacerlas yo misma en casa. Así que compré todo lo que necesitaba (hice un cálculo rápido de los costes y por barrita me ahorraba un 65%) y me puse manos a la obra. Lo bueno de estas barritas es que podéis variar los ingredientes para darles sabores diferentes según vuestros gustos. Yo aproveché algunos ingredientes que tenía por la despensa.

La base de estas barritas son los dátiles, las nueces y las almendras. Los dátiles tienen muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Son una excelente fuente de energía por su alto contenido en hidratos y azúcares. Ayudan a la capacidad y agilidad mental, tienen un alto contenido en antioxidantes y nos ayudan a combatir el estrés y el insomnio gracias al triptófano que contienen. Son muy ricos en minerales, sobre todo potasio, magnesio y calcio.
*No es recomendable que personas con diabetes u obesidad consuman habitualmente dátiles por su valor calórico y su alto contenido en azúcares

Estas barritas son ideales para deportistas tanto antes como después del ejercicio, para estudiantes en épocas de exámenes, para niñas y niños como almuerzo saludable y para personas que necesitan un tentempié entre horas para mantener el hambre a raya.

Os dejo las dos variantes que hice yo y luego unas ideas para hacerlas de otros sabores.


  • Cantidad: 14-16 barritas
  • Tiempo de preparación: 10 minutos + 2 horas refrigeración
  • Sin azúcares añadidos (los dátiles contienen mucho azúcar natural)
  • Crudivegano
  • Necesitas picadora o procesador de alimentos



Ingredientes:

-500 gr dátiles (si son medjoul mejor, son algo más caros pero son más tiernos)
-1/2 vaso de almendras naturales
-1/2 vaso de nueces mondadas
-1 cucharada grande de cacao crudo en polvo
-1 cucharada de coco rallado
-1 puñado de cerezas deshidratadas

Preparación:
Deshuesamos los dátiles y los cortamos en trozos, no hace falta cortarlas mucho porque luego los picaremos. Metemos las almendras y las nueces en la picadora o procesador de alimentos y picamos, pero no demasiado para que quede una textura crujiente. Si no os gusta encontraros trozos grandes de los frutos secos, picad un poco más. Añadimos los dátiles y el cacao y volvemos a picar todo hasta que se quede una pasta homogénea. Sacamos la mitad de la masa de las barritas y en un bol la mezclamos con el coco rallado. A la otra mitad le incorporamos las cerezas deshidratadas y picamos otro ratito corto para que se incorporen bien en la masa.
Una vez esté todo bien mezclado forramos un tupper o una fuente con papel de horno. El tamaño depende de lo gruesas que queráis las barritas, cuanto más pequeño en recipiente, más gorditas saldrán. Luego las podéis cortar más finas. Lo importante es prensar bien la masa con la ayuda de las manos, de un vaso... como mejor os vaya. Luego tapamos con papel film o cerramos el tupper y congelamos durante un par de horas para que se quede más compacto. 
Una vez transcurrido este tiempo, lo podemos sacar y cortar ya en barritas. Se conservan muy bien en la nevera, aunque si se quedan fuera tampoco pasa nada. Yo las he dejado cortaditas dentro de un tupper grande y voy sacando de una en una... o de dos en dos mejor dicho, es que son un vicio!
Duran varios días en la nevera. Si duran... porque yo me tengo que controlar para no comérmelas todas de golpe!!

Variantes
-Cambia las nueces por anacardos naturales y añade ralladura de naranja. Con el chocolate y los anacardos queda genial.
-Añade jengibre deshidratado en vez de las cerezas. Va muy bien con el chocolate.
-Cambia el chocolate por semillas molidas como lino, lúcuma etc y añade fruta deshidratada a tu gusto, por ejemplo mango.
-Cambia las almendras por cacahuetes. Chocolate y cacahuetes... una combinación deliciosa!
-Puedes añadir granolas para darle un toque más crujiente, pero no las piques demasiado!

Como veis, hay muchísimas opciones. Podéis inventar, probar... 
Espero que os guste y os animéis a hacer estas barritas para que no os falte la energía en vuestro día a día.